domingo, 30 de octubre de 2016

Fiel incógnita

Fouce   Asformigas


Para ser una niña tan pequeña, sabía mucho de descansos eternos.

En cada entierro, besaba su primer diente de leche, que llevaba colgado
para no olvidarse de aquella tarde de carnaval que olía a orejas anisadas.
Para no olvidarse de su hermano, del lápiz, de la hilacha de sangre en su boca
producida por el preciso impacto.

Cuando le permitían besar al muerto, saboreaba sedienta aquel frío que era otro frío.

Siempre dudando de si aquella, como todas las muertes, estarían muertas.



sábado, 15 de octubre de 2016

Medusas


Me gustan las medusas. Viven suspendidas en el agua durante toda su vida. Es una maquinaria frágil y hermosa, tierna y delicada, pero a la vez vital y violenta: podrían matarte. Están a merced de las mareas pero imponen una sutil resistencia: se desplazan por medio de la propulsión con chorros de agua, se contraen y expulsan el agua desde el interior de sus cuerpos. Qué bonita metáfora, convierten su entorno en movimiento. Es precisamente de eso de lo que llevo hablando todo este tiempo. Hay pocas cosas en la naturaleza tan simples y tan complejas como las medusas, pero en realidad ese sencillo mecanismo es la base de la vida, todo lo que existe repite el arquetipo. Las medusas esconden también un hermoso secreto: su morfología es extremadamente simple, como una bolsa de basura vacía, pero sus patrones de movimiento no han sido descifrados por la ciencia, porque no solamente avanzan con su propulsión a chorro, sino que crean complejos vórtices en forma de anillo durante su movimiento. No tienen cerebro, sangre o sistema nervioso. Sus sentidos son primitivos y consisten de una red neuronal sencilla: ojos que pueden diferenciar la luz y la oscuridad y unas cavidades sensoriales que les permiten identificar presas potenciales. Es decir, no tienen cerebro y tampoco corazón. Así es como en realidad somos nosotros. Tú también.
          
Ignacio Gutiérrez Torrejón 

lunes, 10 de octubre de 2016

Sobrevivir no es delito

Vayan, vayan por mí, vayan!!!

viernes, 30 de septiembre de 2016

Look for him


Look for him a thousand times, turn around, he is standing
alone below the hazy light.

                                                                   Xi Qi Yi, ninth century

martes, 27 de septiembre de 2016

Microbipolaridades

El olvido y la
descompensación radical
del sinónimo
 
sémola que cae, pasiva, cómplice
y produce grumos definitivos de odio
 
 

miércoles, 21 de septiembre de 2016

My name is



Un nombre
 
es la única prueba eterna
del azar
 
 
 
 


jueves, 15 de septiembre de 2016

Minuto después y mientras


Minuto después y mientras


Débil .. la noche de mi vida
dios abre quieto la mano .. disparan los cañones
 luna comida en mal estado
no pudo soportar la paliza y asomó al ritual
ya muy pendiente
de la cruzada del momento poco visible
parlantes, almas, testigos .. prometen al culpable
un fuego alto sobre el campo y sus negros mares
en ningún lado, el espejo .. ha sembrado solamente terror
entre la espalda y la pared
a punto de desentrañar el secreto
cólera, y dijes que elevarán algodón y seda entreverada
luminoso borde del precipicio
caigo sin remedio por el hueco de un elevador pesadillesco
Oh, eternidad! nunca he podido nombrarte sin sentir
la vaga impresión de la mentira
cayendo al abismo sin palabras .. deliro
respiraciones y gemidos
el fantasma canta con voz de muerte
los coros infernales, siempre demasiado siniestros
cuerpo sin alma .. como una tumba
 todo infinitamente cae
revolcándose en la maldición de su escenario
los príncipes dirían; tinieblas!
yo en cambio, busco callada mi destino
dicho ..y qué?  .. bah, nada
no existen horas ni días ni meses
olvidos de la imagen y la semejanza
de sentir el cuero de la primera fruta
alimentó mis primeras fantasías
las violaciones de mi cuerpo
nos esconderemos de los mandriles de la emoción
podemos matar a un hombre
siempre y cuando los cerrojos estén echados por dentro
esta vez, tal vez .. no vine a robar joyas
vine por secretos mucho más valiosos
retiro lo dicho, no creo en la apariencia
sólo un idiota entraría aquí
Ilustración y poema: Jeanne Sosa