viernes, 29 de junio de 2018

Una nueva experiencia




Nunca se está a salvo
San Antón-Madrid
de aquello para lo que se afirma
vivir

es el caso de la experiencia

una nueva experiencia... letal

todo puede pasarnos
como en la película más loca
       la realidad más abyecta

y es un paño ajado

un amor que miente

eso, de que nos hace más fuertes.

viernes, 15 de junio de 2018

Escribiría un poema

ARTErra







Escribiría un poema

si escribirlo dejara la impronta

del insecto inmóvil,
de dos puñales clavados en un desfile turbio de latidos




desesperantes, aunque sordos




y si el poema fuera tanto la cura como la perdición.



Si dejara mi vida en él, sin importarme nada,
lo escribiría.



O si fuera la pastilla más efectiva,
para los males que llaman del corazón



pero son del cerebro y de los genitales.



El corazón es un simple medidor sucio y vulnerable
que en el momento menos pensado se apaga.
Como una bombita berreta.



Que os lo diga mi hermano.



Escribiría un poema, quizá, si la poesía fuera magia en bruto



o un algo iluminado

pero es pedante y cruel cuando la abandonas.




Y lo peor, es que te invita
a suicidarte. Más de una ha caído en sus redes.



No seré yo Alejandra. Sin embargo a veces, cada tanto...



finalmente me vence, y escribo.






domingo, 10 de junio de 2018

If only

                                                               
                                                                         de sumi-es

                       If only one could hide one´s eyes from the world...    Han Kang, The Vegetarian

jueves, 31 de mayo de 2018

La extinción



El día que no tengamos que explicar 
que feminismo no es machismo al revés, será el fin de este último.

martes, 29 de mayo de 2018

En este lugar


Encontrado en la cuenta de Twitter de Rosario Bléfari

jueves, 24 de mayo de 2018

sábado, 19 de mayo de 2018

La parda




El restaurante estaba casi vacío. Ubicado en una callejuela ruidosa pero al mismo tiempo, dotada de
la extraña calma china, perenne, casi protectora, que te hace sentir segura incluso en esos momentos donde la ansiedad o el caos se vuelven tan difíciles de controlar.

También estaba oscuro. Él sugirió educada pero firmemente, con aquella voz susurrante que imaginamos en la seda, ir a comer a otro lado.  Pero ella veía misterio en todo, incluso en un local vacío, poco apetecible y sumido en la penumbra. La aventura de descubrir el mejor plato en el lugar menos pensado.

-Dale, que en los restaurantes concurridos que tanto te gustan a ti, andan a lo loco y te traen todo a medio hacer. Eso ocurre ahora con muchas tabernas gallegas, no me lo vayas a negar.  Con tanto turista no dan abasto y ya no son lo que eran. Tú mismo me lo dijiste varias veces. La ventaja de los restaurantes vacíos es que preparan las comidas con más dedicación y no te comes las prisas y los gritos.

-Pero qué dices, no exageres. En Galicia, eso nos pasó solo una vez con una ensalada, que la trajeron sin aderezar. Mira que eres testaruda. Luego, si nos llevamos sorpresas, no me digas nada, que te conozco. Eres capaz de quejarte todo el día por un plato al que le faltaba esto o aquello. Pero, no me fastidies, si aquí no hay nadie... si hasta el camarero nos mira sorprendido, parecemos sapos de otro pozo. Y el otro del fondo durmiendo encima de la mesa... vamos, que esto no me extraña, pero lo que te aseguro es que no tuvieron clientes en todo el día.

Los platos, efectivamente, fueron servidos con la tranquilidad absoluta de quien disfruta el hacerse esperar. Huevos revueltos y poco hechos con tomate fresco, acompañados de un wok de pak choi con ajo para él. En cuanto al delicioso hong zhang rou, fue servido en un aire dulce de ceremonia para ella. Bien glutinoso y crujiente. Su plato preferido. Las miradas de ella y él se cruzaban de tanto en tanto a través de la olla de arroz blanco humeante mientras comían. Ambos camareros, ambos de uñas largas, uno flaco y otro gordo, sonreían silenciosos desde diferentes ángulos de aquel espacio enrarecido. Hasta los sacrificios podrían rendirse ante las miradas de esa pareja cuando estas ejercían sus juegos, que no eran tal en realidad. Iban más allá.  Tanto, tanto más allá... Y sí, los camarareros lo sabían, conocían de asuntos eternos, y aquellos momentos impregnados de suspensión, de una suspensión venida por cierto de ese más allá, serán para siempre memorables pese a lo que ocurrió casi a continuación.

Ella levantó la cabeza y la vio, sobre un estante alto de la pared. Él, sentado de espaldas, no la había visto todavía. Pero eso no evitó que se le crisparan los pelos de los brazos al llegarle de repente en única dosis, la previsible sorpresa, pero esta vez aterrada de su novia. Y no necesitó darse vuelta para verla él también. Enorme, tranquila, imponente en su presencia de dueña definitiva del local. Pudo entonces ella observar, que esa extraña suspensión protagonista de aquel ambiente, también se reflejaba en aquellos ojos diminutos y prodigiosamente lúcidos, que coincidieron con los suyos, con la firmeza de un dedo engarzado en el otro. Y que solo por un par de segundos alucinados, imborrables, fueron eléctricos.


martes, 15 de mayo de 2018

Colisión número 3: Cruce de Sintaxis

Carmen Segovia
Elementos en juego y resultado

     Las ciencias tienen unas reglas de construcción supuestamente rígidas, un austero comportamiento de su sintaxis. No sólo el silogismo, el principio de no contradicción, o de identidad, y todas las reglas elaboradas sobre una lógica aristotélica son condiciones indispensables para el andamiaje de la ciencia occidental, sino también sus diferentes tipos de representación de resultados que ayudan a aquellos principios, como pueden ser los gráficos, mapas escalares y vectoriales, tablas de doble entrada, biyecciones, vectores, etc., todos ellos receptáculos, conceptores necesariamente vacíos creados a fin de albergar unos tipos de contenidos particulares y muy determinados. Todo este lenguaje no sólo denota una forma cómoda de intercambiar conocimiento, sino también un soporte lógico-estructural radicalmente diferente al del habla común y por supuesto, en principio, al de las artes. La propia forma de expresarse fuerza al contenido a poseer una determinada naturaleza: forma y fondo van, como siempre, de la mano.

Resultado

       Pero no existen nuevos contenidos sin la creación de sus correspondientes nuevas formas de representación. Introducir contenidos poéticos en estas estructuras científicas, en estos recipientes dotados de mecanismos lógicos propios, obliga a una colisión de lo ambiguo-poético en lo presuntamente rígido-científico extremadamente rica.

                                      Agustín Fernández Mallo: Postpoesía, Hacia un nuevo paradigma. Barcelona, Anagrama, 2009, pp: 129-130.
   

jueves, 10 de mayo de 2018

Women are always asked



Women are always asked why we stayed.  But I had questions for
you. I wanted to know if the memories of violence stayed with you... if you felt as damaged as I did.

                                                                Attiya Khan

                                                                

lunes, 30 de abril de 2018

Era un vagamundo





Vándormadár volt

Era un vagamundo. No lo enjuicien.
Puede ser que fuera por los caminos de otros,
en un mundo pintado, con alas pintadas.
Nadie lo conocía, él no conocía a nadie.
Siempre buscó ambos extremos.
Ya no le culpo.
Cargaba en secreto imágenes de otoño
y en tanto centelleaba sobre el paisaje,
dejó que le doliera irracionalmente
cada rayo y cada vibración.
Si era grande su miedo, supo contar
de madres maravillosas con ojos de almendra,
entonces, lo material se dilató
y de su río de lava disimulado
silbaban sombras misteriosas.
A sus muertos, no los resucitó
porque los visitaba cuando podía,
y en sueños también volvía
a ciertos lugares, con tenacidad.
Otros se perdieron.
Él no se preocupó de permanecer
en los espejismos.

                                                      Noémi László



miércoles, 25 de abril de 2018

If knowing someone



If knowing someone makes that person stay with you forever,
not knowing someone does the same trick: death does not take the dead away;
it only makes them grow more deeply into you.

                Yiyun Li- A sheltered woman

lunes, 16 de abril de 2018

El clan, el final

Daniel Danger




...Los hermanos se unen como como uno solo animal dispuesto a la lucha. Mira y se mueve de manera distinta, pero es el mismo animal. Acorralado bajo la piel de Elio y alerta como un tigre en los músculos de Guido. Julio, quitándose el saco y subiéndose las mangas de la camisa, actúa con la astucia de siempre. A Fernando la orden del hermano mayor lo enardece tanto como sus propias fantasías. Luis vuelve a la sangre común. Y Agustín, con la cabeza tapada todavía por la máscara de soldar, camina como un indio rubio hacia la ronda de los sacrificios.

Stravinski se oye a las ocho y media por última vez. Metidos en una red de pescar, izados a media asta en el mástil roto, Natalio y la mujer ven partir entre los árboles a la familia nuevamente unida.

                                                                                                      Ana Basualdo

martes, 3 de abril de 2018

El atrevimiento de la poliamorosa

Ana Belén Rivero


        Sigue siendo el acto más revolucionario decir en voz alta lo que una piensa....     Rosita



Observó a la madre y a la hija. Quizá fuera la comida reluciente encima de la mesa que provocaba tal desajuste en sus pensamientos.  Quesos y embutidos abundantes para una calurosa noche de verano. Las personas se vuelven otras con la comida. Definitivamente. Más en estos pueblos mediterráneos. Obsesionados con las horas y sus respectivos turnos de engulle. Obsesión que deja la mente y los ojos en blanco cuando de zampar se trata. También los observó a ellos. Al padre y al hijo. El hijo también la miraba de reojo mal disimulado. La ansiedad por hablar y comer a la vez le hacían respirar de tal modo al niño, que la invitada no supo ver si aquello que masticaba eran lonchas y más lonchas de jamón serrano y chorizo, o su propio corazón.

Es como si las ideas fluyeran según el contexto, la cuestión es que a veces simplemente no fluyen, se quedan estancadas -pensó- como el aceite de palma que con el frío, se vuelve pasta espesa.

Pero aquella familia vivía para las ideas.  Entonces nunca llegó a entender por qué fuera de las reuniones políticas, se volvían tan previsibles. Tal compostura la asustaba.  Era como volver al inicio, cien siglos atrás en la rueda de un tiempo que se le presentó de golpe primitivo, en aquellos ojos. En aquellos diversos pares de ojos que la miraban desde la oscuridad total de las cavernas.

Ojos ahora opacos.  No reflejaban la luz irrepetible de cuando intervenían en las reuniones del Partido.

De repente tuvo un miedo inmenso de todo lo doméstico.  Quizá de manera un tanto apresurada, no diré que no, vio que aquellos pequeños ritos cotidianos de pásame el agua y la sal, te quiero mi amor, cómo te fue el día...escondían algo perverso.  Aunque no...perverso no es la palabra.  Quisiera decir un tipo de malignidad muy liviana que nunca llegará a ser perversa, y jamás, jamás, un caramelo envenenado.

Una cierta intimidad poderosa. Tan poderosa, que pudo ver de repente, la desnudez total de la familia. Como si una mano invisible les hubiera quemado la ropa a láser. Fue cuestión de un nanosegundo. Y no podía ser otra mano que la de la intimidad. Que nos vuelve nosotras mismas, sin máscaras. Sin más excusas que lo que somos realmente.

Cuando le ofrecieron el salmorejo, miró para otro lado...

Ay, hasta diría que parecía un cuenco de sangre coagulada aquello.

-¿Pero, y a ti qué te pasa ahora Marisa? ¿Te sientes bien?

-Pues tú te lo pierdes maja, que este salmorejo de la abuela está que revive a un muerto.

En momentos así, agradecía no haberse drogado nunca... su hipersensibilidad habría acabado con ella bajo el efecto de las drogas. De cualquier droga.

¿Cómo no ser hipersensible ante la violencia explícita que implicaba afirmar con rotundidad de sabio de la vida, en cierto momento del chute alimenticio, que una cierta señorita jugaba con los hombres solo porque amaba a dos a la vez?

A la hora de la cena, cuando se sueltan esas perlas esmaltadas de verdades. Delante de un hijo que aunque no piense igual, jamás se atreverá a decirlo para no disgustar al padre más progre.

Pero la invitada, que era ella misma, mismísima, en carne y hueso, la poliamorosa de la que estaban hablando, hizo algo que en un momento de calor tan íntimo, resultó ser para la familia, un corte rotundo de digestión. Levantarse de la mesa sin haberse zampado ni una miserable miga, no sin antes soltarles:

Que os aprovechen vuestras contradicciones.



martes, 20 de marzo de 2018

Envellecer



Envellecer é descubrir a transparencia, queimar as fronteiras, fundir os límites, botar abaixo 
os biombos, dilatarse, esluír o contorno da nosa individualidade para conquistar unha unidade
onde non existen xa diferencias.

                                                               María Casares

martes, 13 de marzo de 2018

Amó

Colonia del Sacramento-2012


                                                          con la rabia definitiva
                                                                    indisoluble
                                                                      y el llanto,

                                                          esa carne hecha agua tibia
                                                               de la recién parida.

martes, 20 de febrero de 2018

Rescate

Fumico Azuma





Hay que despojar la palabra
capa tras capa

a cuchillo

decididamente
  
hasta que quede esa cosa
primera
ese nervio pelado al viento
que no es grito
ni voz 
                            ni voz

    ni esencia

si cabe, la nota envuelta en sí misma
todavía palpitante en su encierro. Anacarada,
que se apropió el lenguaje.

lunes, 22 de enero de 2018

El mundo



El mundo.
Una experiencia distinta.                                             Sándor Márai